Caminaba por el agua en un pantano
maloliente por las plantas putrefactas, (3.7.11)
abrumado por las nubes que, compactas,
derramaban su diluvio sobre el llano.
Una leve luz provino del poniente: (3.5.7.11) *
hacia allí me dirigí con esperanza
deseando descubrir en la bonanza
el remedio de mi espíritu doliente.
Con horror al dibujarse en nuestro cielo
en un claro entre las nubes vi tornar
en el arco la promesa en amenaza.
En el negro de aquel arco sin consuelo
la paloma sin su brote vi llegar
castigando para siempre a nuestra raza.
Referencia: Génesis 8,9.
Tu soneto rebosa originalidad tanto en lo formal como en lo referente al contenido. ¡Qué casualidad! Estuve tentado a hacer una paráfrasis de esta historia bíblica; finalmente me decidí por otro enfoque. Creo que el poema logra realmente contagiar al lector de esa pesadumbre que evocan las imágenes. Imagino la horrorosa realidad de un Dios que no pudo mantener su promesa: el solo cambio de la historia da terror.
En cuanto a lo formal te diré,
Hermanazo, con toda la sinceridad que soy capaz, que hubiese preferido no encontrar tantas asonancias comunes (2, 4, 6, 7, 11 y 14). Si la intención era hacer un soneto de cuartetos independientes, hubiese evitado al menos las rimas comunes entre ambos cuartetos. En lo que respecta al ritmo, me parece perfectible el verso * ya que no tiene doble cesura como los demás, sino una sola marcada por un fuerte acento en 5ª. Por alguna razón a este tipo de dodecasílabos ternarios también se les llama «
dodecasílabos de dos cesuras».
Confrontando el ritmo de estos versos verás a qué me refiero:
En el negro / de aquel arco / sin consuelo
Una leve luz / provino del poniente
Un abrazo infinito,
amigo mío.
¡Y que siga la tensón!
Posdata: leo mis observaciones y la verdad es que me parecen un poco erráticas. El hecho de que los dodecasílabos ternarios tengan esquema 3.7.11 no significa que el verso no pueda tener otros acentos secundarios. «
Va la nave, va singlando viento en popa» (1.3.5.7.9.11), por ejemplo, es un dodecasílabo tan ternario como el que más. Tal vez el detalle esté en que es muy difícil, en el recitado, aún en los versos hemistiquiales, crear pausas (cesuras) entre el grupo (sustantivo + adjetivo), y viceversa. ¿Qué opinas?