Teo Moran
Poeta fiel al portal
Arde, ríe y llora
entre espigas verdes
la roja amapola,
en los riscos afilados
de la horadada piedra,
en la oquedad del monte
donde la luz se arredra.
Arde, ríe y llora
en el silbo del viento
su delgada silueta,
en los rápidos nacarados
donde su fiera voz suena,
en los chopos callados
con sus ramas llenas.
Arde, ríe y llora
el charco y el barro
y en su borde una huella,
un sendero serpenteante
donde el azor vuela,
en el aire el pardo buitre
atado al viento espera.
Arde, ríe y llora
el amor sangrante
que el alma herida lleva,
el recuerdo de unos labios
y unos besos de menta,
caricias en la oscuridad
que la piel febril espera.
Arde, ríe y llora
la palabra de amor
que en el pecho resuena,
la esperanza perenne
en nuestra alma eterna,
y en el campo de trigo
el sol silente nos espera.
Arde, ríe y llora,
dibuja olas con sus tallos
a la luz del mediodía,
y cuando camino a solas
con una dulce melodía
una voz grita tu nombre,
el latido en la fina copa
cae de la hoja del sauce
sobre la roja amapola…
allí el amor nos espera.