guillermo santillana marq
Poeta fiel al portal
Arde,
arde desde este insidioso tacto mío,
crepita sin tregua bajo mi vientre obseso,
llévame al caudal de tus muslos,
a penetrar mi vida en tus abismos.
Ven,
ven a robarte mis secretos,
ven,
ven que le daré un dulce exterminio a tu acechanza,
una historia verdadera.
Ven,que quiero dejarte crecer en mi sueño,
respirar en tus laderas,
dejar en tu piel las palabras mas prohibidas,
arroparme en tu sanguínea dependencia,
arrojarme a tus fragantes humedales.
Ven amor,
ven a mojar esta insensatéz que tengo por tí,
sé todo menos ausencia,
sal de tu hora,
escápate conmigo, para oficiar tus mareas,
para ungir tu plenitud con este opalescente y terco afán.
¡Que tiemblen los astros!,
¡que se dilate nuestra noche!
¡arde amor!,
¡arde en esta rotunda necesidad que tengo de tí!.
arde desde este insidioso tacto mío,
crepita sin tregua bajo mi vientre obseso,
llévame al caudal de tus muslos,
a penetrar mi vida en tus abismos.
Ven,
ven a robarte mis secretos,
ven,
ven que le daré un dulce exterminio a tu acechanza,
una historia verdadera.
Ven,que quiero dejarte crecer en mi sueño,
respirar en tus laderas,
dejar en tu piel las palabras mas prohibidas,
arroparme en tu sanguínea dependencia,
arrojarme a tus fragantes humedales.
Ven amor,
ven a mojar esta insensatéz que tengo por tí,
sé todo menos ausencia,
sal de tu hora,
escápate conmigo, para oficiar tus mareas,
para ungir tu plenitud con este opalescente y terco afán.
¡Que tiemblen los astros!,
¡que se dilate nuestra noche!
¡arde amor!,
¡arde en esta rotunda necesidad que tengo de tí!.
Última edición: