Esteban Romano
Poeta adicto al portal
Este ardid subtitulado
bajo tu voz en Madrid,
el cambio de la cabeza por el corazón,
el aderezo de tus faldas,
y las tres maneras ...
si te tuviera, si me tuvieras...
si lo quisieras esa noche de abril,
la noche de la vasija humeante
bajo el carbón ardiente
que sobre la sed de la piel
se nos derrama hasta la
sábana
yo estaría, vos vendrías
y por interminable al futuro dejaríamos,
para terminar lo que empezamos...
la noche en que...
sería por instinto la filosofía
y optarían las novias por el amor
y las esposas por el desengaño
ese ardid... una poesía en Madrid
que nos amortaja con su fría melancolía,
que sólo nos entibia ...
cuando nos convida
a ese paroxismo sin mal ni bien
que juegan pobres, ricos, presos y fugitivos ...
y somos piezas de ese dominó
y en tu efecto, mi causa y viceversa.
Esteban Romano
bajo tu voz en Madrid,
el cambio de la cabeza por el corazón,
el aderezo de tus faldas,
y las tres maneras ...
si te tuviera, si me tuvieras...
si lo quisieras esa noche de abril,
la noche de la vasija humeante
bajo el carbón ardiente
que sobre la sed de la piel
se nos derrama hasta la
sábana
yo estaría, vos vendrías
y por interminable al futuro dejaríamos,
para terminar lo que empezamos...
la noche en que...
sería por instinto la filosofía
y optarían las novias por el amor
y las esposas por el desengaño
ese ardid... una poesía en Madrid
que nos amortaja con su fría melancolía,
que sólo nos entibia ...
cuando nos convida
a ese paroxismo sin mal ni bien
que juegan pobres, ricos, presos y fugitivos ...
y somos piezas de ese dominó
y en tu efecto, mi causa y viceversa.
Esteban Romano