Cuantas veces, corrí detrás de tu silueta
con los pies descalzos para abrazarte
cuantas otras, tus sombras se escondieron
entre muros envueltos con la luz de la luna
para que vacilante, mi mano te buscara
y del canto que el viento entona, al compás
del murmullo de una noche callada
se escucha claramente, tu dulce melodía
que entre suaves quejidos me llamaba
y en las noches de invierno, vigilaba tu sueño
mientras la húmeda hierba te mojaba
la oscuridad, cómplice de una escena
cuerpos desnudos que tiemblan de frío
y un ardiente deseo calentaba
Joel López
con los pies descalzos para abrazarte
cuantas otras, tus sombras se escondieron
entre muros envueltos con la luz de la luna
para que vacilante, mi mano te buscara
y del canto que el viento entona, al compás
del murmullo de una noche callada
se escucha claramente, tu dulce melodía
que entre suaves quejidos me llamaba
y en las noches de invierno, vigilaba tu sueño
mientras la húmeda hierba te mojaba
la oscuridad, cómplice de una escena
cuerpos desnudos que tiemblan de frío
y un ardiente deseo calentaba
Joel López