S
sergio amigo
Invitado
Ardiente tenaza
Prisionero voluntario
de tu ardiente tenaza.
Queman tus besos
en mi boca;
mis labios mordidos
y heridos por tu huella,
lloran un hilo de sangre
que tu ávida lengua me roba.
Arde mi deseo agitado
dentro de tu cuerpo,
entre las llamas del infierno
de tu lujuriosa locura.
Me estoy ahogando
en tu mar de magma,
entre las olas gigantescas
de tus sacudidas.
Pero aguanto,
me mantengo
a flote.
Con mi cuerpo en llamas
te embisto
una y otra vez,
cada vez más fuerte,
cada vez más profundamente.
Ya no atiendo
al ronco alarido embravecido,
nada oigo,
te estoy dentro
muy dentro,
liberando tu averno;
ya nada me puede,
ya nada me detiene.
Poco a poco,
exhausta,
te vas venciendo;
tu mar se calma.
La tenazada se afloja.
Tu último gemido
libre,
se confunde
entre mis labios
con mi beso.
Gracias a tu ímpetu lograste liberarte de ese par de hermosas tenazas, y ahora; a esperar a que nuevamente te atrapen. bellos y apasionados versos. Saludos cordiales y estrellas para ti mikelo.