Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
ARENA BLANCA
Creyó por un instante
haber perdido la fé,
extravió sus pasos,
se refugio en el ayer,
el desierto es el camino
que empezaba a recorrer,
no existían los atajos,
ni oásis para la sed,
sólo le quedaba
la fuerza de su querer,
y un ansia febril por vencer
a ésa arena blanca,
que esta bajo sus pies.
Autor: Ángel San Isidro
Derechos Reservados