Maria Durante
Poeta recién llegado
ARENA
Tras un cielo de primavera crecido
quise abrir mis alas
porque sentí deseos de sobrevolar mi propia huella,
como una flor desahogándose del beso de la tarde,
como un colibrí en la vida que entre lo hermoso
tiene sus ansias de destierro.
Un despojo de viento,
parte de un cielo azul que se estremece
en un jirón de rosas y celestes
hermoso para mutar.
Suspendida en las rosas,
en las mil aristas de su belleza,
vibra mi cuerpo en un aleteo singular,
destellos de una primavera me arranca
en la declinación suave de los rayos que me alejan,
i la tierra cuán lejos está !
El correr siento de la arena por los huesos,
las eras dormidas llevo dentro,
las lunas, la aridez de los desiertos
comulgan con mi hoy.
Y siento lo inmenso, el vacío, el infinito,
y voy cayendo como arena que se filtra entre los mundos
perdiéndome en los siglos,
con ese sueño sideral del universo,
sin instante...........eterna,
cayendo sin cesar.
María de los Ángeles Durante
Tras un cielo de primavera crecido
quise abrir mis alas
porque sentí deseos de sobrevolar mi propia huella,
como una flor desahogándose del beso de la tarde,
como un colibrí en la vida que entre lo hermoso
tiene sus ansias de destierro.
Un despojo de viento,
parte de un cielo azul que se estremece
en un jirón de rosas y celestes
hermoso para mutar.
Suspendida en las rosas,
en las mil aristas de su belleza,
vibra mi cuerpo en un aleteo singular,
destellos de una primavera me arranca
en la declinación suave de los rayos que me alejan,
i la tierra cuán lejos está !
El correr siento de la arena por los huesos,
las eras dormidas llevo dentro,
las lunas, la aridez de los desiertos
comulgan con mi hoy.
Y siento lo inmenso, el vacío, el infinito,
y voy cayendo como arena que se filtra entre los mundos
perdiéndome en los siglos,
con ese sueño sideral del universo,
sin instante...........eterna,
cayendo sin cesar.
María de los Ángeles Durante