ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡No paren de decir las cosas!
¡No paren de expresar lo que sienten!
¡A no detenerse!
Yo les pido, los incito,
les aconsejo, les reclamo.
Yo que paré cuando mi cuerpo
sano aún me transportaba,
cuando el deseo aún me hacía cosquillas.
Paré creía yo por poco tiempo
después de un loco andar apresurado
y ahora sólo queda mi consejo
entre tanta distracción no apasionada
cuando acude el recreo de las ganas.
¡Ahora yo lo veo!
...cuando ya no estoy.
Paré y ya no estoy.
¡No paren de expresar lo que sienten!
¡A no detenerse!
Yo les pido, los incito,
les aconsejo, les reclamo.
Yo que paré cuando mi cuerpo
sano aún me transportaba,
cuando el deseo aún me hacía cosquillas.
Paré creía yo por poco tiempo
después de un loco andar apresurado
y ahora sólo queda mi consejo
entre tanta distracción no apasionada
cuando acude el recreo de las ganas.
¡Ahora yo lo veo!
...cuando ya no estoy.
Paré y ya no estoy.