Fabio Alejandro
Poeta recién llegado
El dolor mió existente hoy,
envuelto en llamas del triste corazón
que quema el alma en el son,
como un collarín que ya no doy.
¡Hay de mi!, que no expreso palabras
ni revelo mi corazón
en este pútrido mundo
que me ha palpado,
y me ha sentido
en mis desvelos.
¡Hay de mi!, que al vivir
siento pena y terror
de mi alma y de mi cuerpo,
sin una comprensión del espíritu
y de la vida en si.
¡Hay de mi!, que vivo sin odios,
en mi perfecto mundo de lamentos
que hay la soledad y las tristezas
como lo más comprensible
cono mi amor a la muerte.
Pero hoy me sincero sin calma
con la vida y el alma
que exclaman sufrimiento
de mi efímero mundo
de fantasías y lamentos
por no estar muerto
envuelto en llamas del triste corazón
que quema el alma en el son,
como un collarín que ya no doy.
¡Hay de mi!, que no expreso palabras
ni revelo mi corazón
en este pútrido mundo
que me ha palpado,
y me ha sentido
en mis desvelos.
¡Hay de mi!, que al vivir
siento pena y terror
de mi alma y de mi cuerpo,
sin una comprensión del espíritu
y de la vida en si.
¡Hay de mi!, que vivo sin odios,
en mi perfecto mundo de lamentos
que hay la soledad y las tristezas
como lo más comprensible
cono mi amor a la muerte.
Pero hoy me sincero sin calma
con la vida y el alma
que exclaman sufrimiento
de mi efímero mundo
de fantasías y lamentos
por no estar muerto