Ariadna

pecadocapital79

Poeta adicto al portal
Se llamaba Ariadna y poseía

una extraña vocación por el suicidio,

solía comentar frecuentemente

que haría la proeza de marcharse.



Yo nunca la creía demasiado,

incluso ironizaba con el tema.

“No esperes que haya flores en tu entierro

o que le haga visitas a tu tumba”.



Ella se limitaba a sonreír

con esa cruel sonrisa del demonio,

cuando el cielo mantenía un tono gris

sus dientes deslumbraban con mas fuerza.



Pasaba largas horas en la ducha

metida en la bañera meditando.

Sirena del aseo de mi hogar

confieso que temía que te ahogaras.



Siempre ideando un mar en cada esquina,

siempre ausente y presente al mismo tiempo,

solitaria compulsiva y fantasiosa

jamás te conocí medianamente.



Amaba tu variedad de tacones,

te hacían las piernas fuertes y grandiosas,

sobraban pasarelas comerciales

contigo había desfiles gratuitos.



Adoraba tus falditas juveniles

o aquel cruce de piernas inocente,

con esa ingenuidad que te inventabas

para llenar mi vida de emociones.



Era hermoso echarnos sobre el sofá

y acariciar tu pelo con dulzura,

la tele te acababa adormilando

y yo jugaba lento por tu escote.



Yo siempre batallé contra tus penas,

luché como un guerrero por tu paz,

hice cuanto pasó por mi cabeza

para verte feliz aquí a mi lado.



Odiaba cuando hablabas entre sueños

diciendo nombres irreconocibles

y nunca mencionabas el mío propio

yo me sentía vacío y humillado.

Me gustabas de verdad Ariadna,

incluso te quería o aún te quiero,

te lo dije en cada rosa que arrancaba

de aquel parque donde nos conocimos.



Una mañana desperté sin ti

y no llegó a mi cama aquel olor

de pan tostado y café caliente.

Entonces supe que te habías marchado.



Dejaste aquí tu ropa, tus maletas,

tus cuadros sin pintar, tu maquillaje,

tu cepillo de dientes y el del pelo,

hasta tu sombra tiene aún su espacio.



Nunca sabré que camino escogiste

si tirarte de un puente con descaro

o coger algún tren a otra ciudad

para enfermar de amor a otro cualquiera.



Ahora ya me resulta indiferente

si andas bajo tierra o sobre ella,

fugarte o suicidarte al fin y al cabo

eran dos formas dignas de morirse.



Conservo aún la nota en la nevera,

aquella con tu pulso y con tu letra,

con tinta roja y un gran corazón

que era atravesado por tu nombre.



“Te quiero aunque nunca te lo dije,

a veces un suspiro dice más

que todos los silencios que rompimos

recuenta mis suspiros y sabrás

cuanto te quise y de que manera”.

Suspiro todavía….

ARIADNA
 
Un autentico suspiro tan intenso...que derramo bocanadas de sentimientos...:::lengua1:::
cuanto amor, cuanta ternura! cuanto esfuerzo por cuidar cada segundo y no dejarla ir, protejer su corazon y su aura para envolverla...pero es un ser libre. Ariadna lo es. Significa mujer, y eso es en cuerpo y alma.
Tienes una gran mano pecado capital, me encanto esta memoria, recuerdo...ella ni se fugo, ni se suicido...seguro esta ahi. Que vuelva o no, que importa, si hay tanto que huele a cafe y a tostadas ricas de mañnaa...:::blush:::
un beso con una estrellita que tu encanto multiplica por 5 ;D
RINOA:::hug:::
 
Hermosamente plasmados tus versos tristes, me envolvieron de una forma fascinante, excelente imagenes.
Un gusto leerte tus tristes versos.
besitos:)
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba