JAE
Poeta asiduo al portal
La senda a tu palacio ha sido
truncada, tus bellas columnas
la tierra se devoro.
Tus dos lunas derramaban miel,
para tus bellas albas,
y hoy solo hiel de toro atormentado.
El canto de tu voz ahora es llanto
amordazado.
Se lleno de silencio desesperado
tu bella boca.
Envidias las montañas frondosas,
que a lo lejos se ven con sus
ramas en alto.
Tus ramas que antes eran el nido
de aves, el fruto de la vida,
y su refugio; ahora estas deforestada,
aniquilada con todos tus hijos que
cuidabas.
A ti que te respetaba el gran sol,
que te admiraban las hermosas
estrellas, ahora te compadecen
llorándote miles de lagrimas.
Y solo ahora una casa de víboras
alojas en tu vientre
truncada, tus bellas columnas
la tierra se devoro.
Tus dos lunas derramaban miel,
para tus bellas albas,
y hoy solo hiel de toro atormentado.
El canto de tu voz ahora es llanto
amordazado.
Se lleno de silencio desesperado
tu bella boca.
Envidias las montañas frondosas,
que a lo lejos se ven con sus
ramas en alto.
Tus ramas que antes eran el nido
de aves, el fruto de la vida,
y su refugio; ahora estas deforestada,
aniquilada con todos tus hijos que
cuidabas.
A ti que te respetaba el gran sol,
que te admiraban las hermosas
estrellas, ahora te compadecen
llorándote miles de lagrimas.
Y solo ahora una casa de víboras
alojas en tu vientre