AIBAEZA
Poeta adicto al portal
En diciembre elevaste
la ecuación de mis ojos
al infinito y la incógnita
resuelta redujo a cocientes
el lenguaje de la luna nueva.
la ecuación de mis ojos
al infinito y la incógnita
resuelta redujo a cocientes
el lenguaje de la luna nueva.
Abril restaba conjuntos vacíos
a la calculadora y la aritmética
se enquistó en el insomnio
de madrugadas para la aprendiz de
Graduado aspirante a doctor honoris causa.
a la calculadora y la aritmética
se enquistó en el insomnio
de madrugadas para la aprendiz de
Graduado aspirante a doctor honoris causa.
Agosto sacudió las matrices
y el álgebra tradujo a jeroglíficos
las sístoles binarias de mis ceros,
reducidos a un solo signo.
y el álgebra tradujo a jeroglíficos
las sístoles binarias de mis ceros,
reducidos a un solo signo.
Y mientras octubre me acosa
en los suspensos, tu rostro
se emborrona en la pizarra.
Y apaciguo mis diarios nocturnos
acurrucada en los huecos que dejó
tu nombre en mis agendas.
en los suspensos, tu rostro
se emborrona en la pizarra.
Y apaciguo mis diarios nocturnos
acurrucada en los huecos que dejó
tu nombre en mis agendas.
:: Tengo que decir que me encanta que te haya gustado, Ana, porque tanto tú como este poemilla sois especiales para mí.