Aroma
Detrás de la ventana de un restaurante,
Te veo bebiendo un café;
Y todo me parece tan sencillo,
Sin que nada importe, sin que importe el pasado.
Te noto tan tranquila,
Despreocupada;
Sin importarte la mañana,
Sin decirle adiós a los sueños pasajeros.
Y volver a sentir el aroma de tus encantos
Hacen de mi día el más emocionante.
Con el pasar de las horas,
Mis pensamientos me llevan a tu lado.
Te veo bebiendo un café
Y en la sonrisa del tiempo,
Mi imaginación me incita
A escribirte un verso.
Y entre la revista que te recuerda los amores,
A la distancia te contemplo sin ninguna salvedad.
Detrás de la ventana me voy esfumando,
Al terminar tu café, yo ya soy historia.
Sí por casualidad, al terminar tus noches me recuerdas,
Será como aquel dulce caminar de las pasiones.
Enérgicos cuando se disfrutan,
Melancólicos cuando se van olvidando.