crisantemo
Poeta fiel al portal
Hoy me llega la campana.
con sordina y la mediana.
En el valle el ruido crece
podría ser un incordio,
por cierto ¿y tu clavicordio?,
¿y el marqués?, ¿sigue en sus trece?
Más que andar por estos lares
voy flotando, llueve a mares.
Me hice un bastón de un sarmiento,
también me compré unos zuecos,
me mantienen los pies secos.
Con las ráfagas de viento
la capa me hace de vela,
recito como en la escuela:
—¡cruza el charco el Bergantín
de Espronceda hasta el confín
de los mares!, que no es poco.
¿Me estaré volviendo loco?
La ausencia pone la guinda,
mi añorada Rosalinda.
Siento que es un sinvivir
este tiempo de destierro,
y al drama le quito hierro
porque esa carga es morir.
En sentido figurado,
como un reo condenado,
no sé tú cómo lo ves.
Una cárcel es la ermita,
caben dos en la entradita
del palacio del marqués.
A ver cuando la termino,
tanto tiempo aquí me pesa:
si fuera Santa Teresa
que levitaba y con tino…
No bebo champan del fino
desde la primera cita
en casa de Margarita.
Con Baccarat es más fácil,
te vuelves un cisne grácil.
Eso es por la burbujita.
con sordina y la mediana.
En el valle el ruido crece
podría ser un incordio,
por cierto ¿y tu clavicordio?,
¿y el marqués?, ¿sigue en sus trece?
Más que andar por estos lares
voy flotando, llueve a mares.
Me hice un bastón de un sarmiento,
también me compré unos zuecos,
me mantienen los pies secos.
Con las ráfagas de viento
la capa me hace de vela,
recito como en la escuela:
—¡cruza el charco el Bergantín
de Espronceda hasta el confín
de los mares!, que no es poco.
¿Me estaré volviendo loco?
La ausencia pone la guinda,
mi añorada Rosalinda.
Siento que es un sinvivir
este tiempo de destierro,
y al drama le quito hierro
porque esa carga es morir.
En sentido figurado,
como un reo condenado,
no sé tú cómo lo ves.
Una cárcel es la ermita,
caben dos en la entradita
del palacio del marqués.
A ver cuando la termino,
tanto tiempo aquí me pesa:
si fuera Santa Teresa
que levitaba y con tino…
No bebo champan del fino
desde la primera cita
en casa de Margarita.
Con Baccarat es más fácil,
te vuelves un cisne grácil.
Eso es por la burbujita.