Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Aromas de un papel
Esperado por tu amor
yo aún vago por la calles,
olvidándome que soy
el matiz de tu color
y el vagar de tus detalles.
Ya siento el solo instante,
que me aturde y que me invade,
cuando pienso en el misterio
que ahora sé y me ocultaste.
De la vida nada pido,
ni la más mediana sombra,
ni del eco, el deseable,
que al recuerdo no haya sido,
el guardián de tu memoria
y el amor impenetrable.
No te pienso ni te invito,
ni mi cuento son excusas,
porque el mal, que es un delito,
se nos muestra sin escuchas.
Ya volvió de nuevo el viento,
que acaricia toda piel,
a robarle al pensamiento
los aromas de un papel,
que ya escrito es monumento
de tu blanco amanecer.
Esperado por tu amor
yo aún vago por la calles,
olvidándome que soy
el matiz de tu color
y el vagar de tus detalles.
Ya siento el solo instante,
que me aturde y que me invade,
cuando pienso en el misterio
que ahora sé y me ocultaste.
De la vida nada pido,
ni la más mediana sombra,
ni del eco, el deseable,
que al recuerdo no haya sido,
el guardián de tu memoria
y el amor impenetrable.
No te pienso ni te invito,
ni mi cuento son excusas,
porque el mal, que es un delito,
se nos muestra sin escuchas.
Ya volvió de nuevo el viento,
que acaricia toda piel,
a robarle al pensamiento
los aromas de un papel,
que ya escrito es monumento
de tu blanco amanecer.
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