Osidiria
Poeta asiduo al portal
ARPEGIOS DE ALGODÓN
Una oración solitaria pasa volando como un cometa
surcando el espacio infinito de mi habitación,
entre los susurros apagados que se extienden como un bosque de silencios
hasta las mismas puertas del principio de la noche
donde tal vez pueda calentar mi corazón a la luz de una vela
hasta que llegue lo escrito con el mensaje de mi salvación.
Los secretos se esconden detrás de las estrellas
y al hilo de mi oído inquieto vuelo detrás de la palabra
como mariposa inquieta buscando su flor,
la luna me atrapa con sus hechizos y sueños
y sobre mi lámpara de noche empiezan a florecer versos nuevos
que con los primeros rayos del sol dedicaré al amanecer.
Arpegios de algodón y seda suenan detrás de los espejos
y sus reflejos disfrazados de alma y deseo
me traen el recuerdo del la caricia del mar en mi piel,
cuando en un mínimo gesto coincidieron pasado y futuro
y en medio tú y yo compartiendo los restos de tiempo
que quedaron esparcidos por el suelo de mi habitación.
Una oración solitaria pasa volando como un cometa
surcando el espacio infinito de mi habitación,
entre los susurros apagados que se extienden como un bosque de silencios
hasta las mismas puertas del principio de la noche
donde tal vez pueda calentar mi corazón a la luz de una vela
hasta que llegue lo escrito con el mensaje de mi salvación.
Los secretos se esconden detrás de las estrellas
y al hilo de mi oído inquieto vuelo detrás de la palabra
como mariposa inquieta buscando su flor,
la luna me atrapa con sus hechizos y sueños
y sobre mi lámpara de noche empiezan a florecer versos nuevos
que con los primeros rayos del sol dedicaré al amanecer.
Arpegios de algodón y seda suenan detrás de los espejos
y sus reflejos disfrazados de alma y deseo
me traen el recuerdo del la caricia del mar en mi piel,
cuando en un mínimo gesto coincidieron pasado y futuro
y en medio tú y yo compartiendo los restos de tiempo
que quedaron esparcidos por el suelo de mi habitación.
Última edición: