ARRECIFE DE LAS SIRENAS
En las noches de invierno, cuando el viento
hace gemir las cañas y las gentes
asustadas se agrupan, y en sus mentes
aparecen historias que el aliento
corta de espanto y miedo, el hundimiento
de aquel velero surge, y los valientes
tiemblan creyendo oír en los rompientes
los gritos de terror y sufrimiento.
Dícen que unas sirenas al velero
encantaron, y amor con los marinos
tuvieron y después los devoraron.
El rey del mar, Neptuno, justiciero,
convirtió a las sirenas en espinos
y las plantó en el mar que mancillaron.
(c).-J.L.M.C.
En las noches de invierno, cuando el viento
hace gemir las cañas y las gentes
asustadas se agrupan, y en sus mentes
aparecen historias que el aliento
corta de espanto y miedo, el hundimiento
de aquel velero surge, y los valientes
tiemblan creyendo oír en los rompientes
los gritos de terror y sufrimiento.
Dícen que unas sirenas al velero
encantaron, y amor con los marinos
tuvieron y después los devoraron.
El rey del mar, Neptuno, justiciero,
convirtió a las sirenas en espinos
y las plantó en el mar que mancillaron.
(c).-J.L.M.C.