Wilson Stalin
Poeta recién llegado
Cuando te mire apenas note que una facción de tu rostro
Se iba dibujando lentamente en mi mente como un bello
E irresistible paisaje, el cual al mirarlo nos es imposible
Dejar de pensar en su infinita e inagotable hermosura.
Sabéis que al mirarte se consumió la última gota de mi melancolía
Y todo fue eterno, distinto e ilógico. Sentí una fuerza sobrenatural,
Un deseo ininteligible e ilógico fecundizado, cuando vi tus ojos
Y me envolví en ellos como cuando observo la luna con su magnífico destello.
Mi corazón dio grandes saltos en el pecho como si en aquel momento
Hubiera querido hablarme, sentí que tu espacio me había absorbido,
Que las personas que nos rodeaban se habían marchado.
Y de repente sin creerlo, enjugue la palabra amor en mis labios.
Se iba dibujando lentamente en mi mente como un bello
E irresistible paisaje, el cual al mirarlo nos es imposible
Dejar de pensar en su infinita e inagotable hermosura.
Sabéis que al mirarte se consumió la última gota de mi melancolía
Y todo fue eterno, distinto e ilógico. Sentí una fuerza sobrenatural,
Un deseo ininteligible e ilógico fecundizado, cuando vi tus ojos
Y me envolví en ellos como cuando observo la luna con su magnífico destello.
Mi corazón dio grandes saltos en el pecho como si en aquel momento
Hubiera querido hablarme, sentí que tu espacio me había absorbido,
Que las personas que nos rodeaban se habían marchado.
Y de repente sin creerlo, enjugue la palabra amor en mis labios.