Yo iría más lejos, mi bella poetisa de profundos versos, con tu extraordinario, pero espeluznante poema alegórico sobre el poder: creemos ser dueños de nuestros destinos, pero la cruda realidad nos demuestra que nos tienen bien controlados ya desde que nacemos: controlan nuestros gustos, nuestra forma de vestir, lo que tenemos que comer, nos vigilan por las calles, nos obligan a llevar un carné de identidad, cuyos datos están en poder de la policía, tenemos que pasar controles cada vez en más lugares siempre enarbolando la maldita seguridad...¿Dónde está nuestra capacidad de decisión? ¿Y nuestra libertad? Nos las han robado sin darnos cuenta. Conocen hasta nuestra forma de pensar. Yo lo más seguro es que esté fichado. Tu poema me parece un magnífico alegato.
Besos y abrazos