teo
Poeta asiduo al portal

Escucho el arrugar del viento,
en la distante y monótona tertulia,
entre el bullicio del silencio,
Y lo distante sus brazos.
¡Escucho como se arruga el viento!
Más despierto del sueño
y la ilusión sobrevive.
Aun palpita la vida entre pétalos de jazmines.
¡Rosados! Serán rosados sus hojas grises
Y verán al sol, y el verá su alegría.
Entonces sonreiremos, como infantes
Y veremos la vida como ella se muestra
Sonriente, ruda, protectora,
Ajena de tristeza, olvidada por la congoja.
Que cruel realidad se torna poesía,
poesía que un sobrevive en verso,
un verso que ahora atento escucha
como se arruga el viento.