cristobal monzon lemus
Poeta que considera el portal su segunda casa
ARRULLO
Hay alguien abandonado,
en las puerta de tus labios,
llorando de tristeza, si no
le hablas con premura, en
su soledad, muerte
prematura.
Recién y nacido para amarte,
busca en esos labios aromados
su refugio, tan sólo para
besarlos y sentir aliento
perfumado.
Cuánto más pasarán las horas,
en tu puerta, y tu indiferente.
Su ansia está latente,
esperando ese momento,
de tu arrullo
trascendente.
Ese instante de tan dulce
embeleso, sabrás del
calor, por vez primera,
sentir después de
tanta espera,
el sabor del primero
y tierno beso.
Hay alguien abandonado,
en las puerta de tus labios,
llorando de tristeza, si no
le hablas con premura, en
su soledad, muerte
prematura.
Recién y nacido para amarte,
busca en esos labios aromados
su refugio, tan sólo para
besarlos y sentir aliento
perfumado.
Cuánto más pasarán las horas,
en tu puerta, y tu indiferente.
Su ansia está latente,
esperando ese momento,
de tu arrullo
trascendente.
Ese instante de tan dulce
embeleso, sabrás del
calor, por vez primera,
sentir después de
tanta espera,
el sabor del primero
y tierno beso.