ARS AMANDI
Mi mano acarició tu mejilla
y se mecieron tus trigales
con el rojo escalofrío de la amapola.
Mi mano acarició tu leve pecho,
lecho de un mar blando y tranquilo,
y nacieron jubilosos los cantos de las sirenas.
Mi mano acarició tu vientre,
y como cálamo o buril escribió
en su fulgor el último sortilegio,
el que abrió para nosotros
las cerradas puertas de la noche.
Mi mano acarició tu sexo,
misterio y alborada,
y callaron estremecidas las estrellas
que anunciaban la epifanía
de los nuevos océanos.
Mi mano te acarició completa
en tu desnudez sagrada
como espada u ostensorio.
Y comulgué en tu carne
e hiciste tuya mi sangre.
Ilust.: Jean Violetta.- Vodka
Mi mano acarició tu mejilla
y se mecieron tus trigales
con el rojo escalofrío de la amapola.
Mi mano acarició tu leve pecho,
lecho de un mar blando y tranquilo,
y nacieron jubilosos los cantos de las sirenas.
Mi mano acarició tu vientre,
y como cálamo o buril escribió
en su fulgor el último sortilegio,
el que abrió para nosotros
las cerradas puertas de la noche.
Mi mano acarició tu sexo,
misterio y alborada,
y callaron estremecidas las estrellas
que anunciaban la epifanía
de los nuevos océanos.
Mi mano te acarició completa
en tu desnudez sagrada
como espada u ostensorio.
Y comulgué en tu carne
e hiciste tuya mi sangre.
Ilust.: Jean Violetta.- Vodka