Qué terrible el sentimiento
que no consigue
arraigar dentro,
cuando uno quiere de más
y el otro desdeña su gesto.
El frío del Ártico sopla
cuando tus manos acercas
mientras él vuelve su cabeza
ignorando tu presencia.
A qué deidad implorar,
qué consuelo aflorará
para aquél al que se desprecia,
que no sabe porqué padece,
porqué amó en ese momento
si el objeto de su amor
llevaba una navaja abierta.
que no consigue
arraigar dentro,
cuando uno quiere de más
y el otro desdeña su gesto.
El frío del Ártico sopla
cuando tus manos acercas
mientras él vuelve su cabeza
ignorando tu presencia.
A qué deidad implorar,
qué consuelo aflorará
para aquél al que se desprecia,
que no sabe porqué padece,
porqué amó en ese momento
si el objeto de su amor
llevaba una navaja abierta.