Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ojala la luz de la luna
acomodara su garganta,
en esta ruptura y aniquilación.
Ojala dejará de colgar las noches
por ese puente irrisorio;
esa imposibilidad antagónica
que desquebraja razón y ojos.
Poder saborear el gesto rabioso.
de los anacoretas,
plagados de mutis
de un antiguo recuerdo;
como el arúspice, enunciando
desde todos mis extremos, calcinado….
¿Quién diría que servirían para algo?
No deja de gritar
“tú, ya estás muerto”
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