murdock
Poeta adicto al portal
Hay un pequeño zumbido
Que corre por el viento
Hasta tu oído
Retumbante ridículo
Estrepitosamente molesto
Inquietantemente tenebroso
Miras recorres tras la ventanilla
Aquellos azules ojos misteriosos
Va dejando atrás la esencia de las alcantarillas
Mientras hace ese sonido tedioso
Esperas ver entre las rejillas
Su rostro y te acercas tímido casi lanzando un sollozo
El maldito zumbido
Se cuela tenebroso
El pútrido olor de la ciudad
Acompaña el sonido malicioso
Marcando el rastro de la entidad
Ha desaparecido del todo
Calma intranquila encarnizada paz
Como el nerviosismo de un niño
Que quiere escapar
Tornas hacia tu almohada
Esperas por fin descansar
No tiene rostro
O no lo puedes describir
Sus azules ojos
Están muertos
Y quieren vida de ti
Sus azules ojos
Que corre por el viento
Hasta tu oído
Retumbante ridículo
Estrepitosamente molesto
Inquietantemente tenebroso
Miras recorres tras la ventanilla
Aquellos azules ojos misteriosos
Va dejando atrás la esencia de las alcantarillas
Mientras hace ese sonido tedioso
Esperas ver entre las rejillas
Su rostro y te acercas tímido casi lanzando un sollozo
El maldito zumbido
Se cuela tenebroso
El pútrido olor de la ciudad
Acompaña el sonido malicioso
Marcando el rastro de la entidad
Ha desaparecido del todo
Calma intranquila encarnizada paz
Como el nerviosismo de un niño
Que quiere escapar
Tornas hacia tu almohada
Esperas por fin descansar
No tiene rostro
O no lo puedes describir
Sus azules ojos
Están muertos
Y quieren vida de ti
Sus azules ojos