Asco del desastre
Nada, nada es eterno, lo de esta vida corta,
menos dura la argucia, tu engaño, la porfía,
unido el vilipendio, también la hipocresía,
son tus lindas (virtudes)que ya poco me importa.
Porque el dolor que siento, dispersarse una tarde
como densa neblina bufada por el viento,
seguro que ese día se archivará en el tiempo
y el sol no ha de alumbrarte, por asco del desastre.
Me has herido en el alma, pero sé que algún día,
renacerán las flores que al fango las botaste
con este amor confeso, que te amó en demasía.
El sol de lo escondido, saldrá para alumbrarme
la luna en su alborada solidaria con migo,
con regazos de plata, bajará a cobijarme.
Ramiro Ponce P.
Ramiro Ponce P.