Jesús Martínez Alcolea
Poeta recién llegado
Estoy experimentando
una etapa en mi vida
algo inusual por los problemas
algo no inventado
una corriente asexual.
Parece que no me agrada
nadie ni nada me hace feliz
la depresión se apodera de mí
me siento un ser asexual.
Nada tiene encanto en la vida
tan injusta, tan funesta, tan corriente
la rutina se apodera de mi alma
me hace sentir asexual.
Me gustan mucho las mujeres
pero no consigo comprenderlas
sólo me quieren por el interés
y ninguna parece que sea buena.
¿Cuándo encontraré mi alma gemela?
¿Cuándo acabará mi etapa asexual?
El celibato no está tan mal
me aclara las ideas
y por fin puedo pensar.
Ahora estoy en el Café Gijón
escribiendo estos versos
deseando que llegue la tertulia
de mi amada poesía
que nunca me fallará.
Mis versos no sé si son buenos
ni tampoco si son malos
me inspiro en historias cotidianas
que a cualquiera le pueden pasar.
Sácame por fin de esta rutina
dame algo de armonía
escribe la música de mi existencia
dame algo de alegría.
Eres tan preciosa que no me
haces ningún caso y yo sigo
mientras tanto en mi época
más triste, algo asexuado.
una etapa en mi vida
algo inusual por los problemas
algo no inventado
una corriente asexual.
Parece que no me agrada
nadie ni nada me hace feliz
la depresión se apodera de mí
me siento un ser asexual.
Nada tiene encanto en la vida
tan injusta, tan funesta, tan corriente
la rutina se apodera de mi alma
me hace sentir asexual.
Me gustan mucho las mujeres
pero no consigo comprenderlas
sólo me quieren por el interés
y ninguna parece que sea buena.
¿Cuándo encontraré mi alma gemela?
¿Cuándo acabará mi etapa asexual?
El celibato no está tan mal
me aclara las ideas
y por fin puedo pensar.
Ahora estoy en el Café Gijón
escribiendo estos versos
deseando que llegue la tertulia
de mi amada poesía
que nunca me fallará.
Mis versos no sé si son buenos
ni tampoco si son malos
me inspiro en historias cotidianas
que a cualquiera le pueden pasar.
Sácame por fin de esta rutina
dame algo de armonía
escribe la música de mi existencia
dame algo de alegría.
Eres tan preciosa que no me
haces ningún caso y yo sigo
mientras tanto en mi época
más triste, algo asexuado.