aoz
Poeta recién llegado
Así, inédito
Solo, y vagabundo, inédito por el mundo
arrancándome los brazos que nunca abarcaron,
heridas, ensueños inertes a una sola cosa:
pura claridad en lo moribundo y agonizado
Así, desnudo como árbol carbonizado
sacrificándose a la aurora, al crepúsculo
que lo halle en la pena y le bañe en fulgor,
y poder reverdecer ante sombrío y tiniebla
¡Así,
cansado, y hastiado de tanto grito gritado
y no devuelto,
dispuesto de arrancarle los ojos al sol,
y sembrarle lumbres a cada cuerpo
para que tengan mirada e iluminen la conciencia!
Solo, inédito de boca, con el trino agotado
como humo violento refugiado en lo hueco,
escuchando un solo eco, mudo, retumbado,
y retumbado, y retumbado feroz en la inercia
Así, como ave volátil (amada por el viento
que recordaba de ella esperanzada en las alas)
emigrada en el espacio de la nada, al hueco
de la sombra de todo, sin gravedad ni viento
¡Así me siento,
así grita mi ánima sin ser escuchada!..
Ni el mutismo me encuentra ni muerto;
sólo un vacío camuflado en mis entrañas
devorando musa por musa del cuerpo
Así me siento, sin poder tocar la calma,
ni probar el paladar del vino que invita lo necio
Mudo en tanto grito, extraviado y esotérico
así me siento tan solo como la nada
Gino Alexander Amaya
20040603
Solo, y vagabundo, inédito por el mundo
arrancándome los brazos que nunca abarcaron,
heridas, ensueños inertes a una sola cosa:
pura claridad en lo moribundo y agonizado
Así, desnudo como árbol carbonizado
sacrificándose a la aurora, al crepúsculo
que lo halle en la pena y le bañe en fulgor,
y poder reverdecer ante sombrío y tiniebla
¡Así,
cansado, y hastiado de tanto grito gritado
y no devuelto,
dispuesto de arrancarle los ojos al sol,
y sembrarle lumbres a cada cuerpo
para que tengan mirada e iluminen la conciencia!
Solo, inédito de boca, con el trino agotado
como humo violento refugiado en lo hueco,
escuchando un solo eco, mudo, retumbado,
y retumbado, y retumbado feroz en la inercia
Así, como ave volátil (amada por el viento
que recordaba de ella esperanzada en las alas)
emigrada en el espacio de la nada, al hueco
de la sombra de todo, sin gravedad ni viento
¡Así me siento,
así grita mi ánima sin ser escuchada!..
Ni el mutismo me encuentra ni muerto;
sólo un vacío camuflado en mis entrañas
devorando musa por musa del cuerpo
Así me siento, sin poder tocar la calma,
ni probar el paladar del vino que invita lo necio
Mudo en tanto grito, extraviado y esotérico
así me siento tan solo como la nada
Gino Alexander Amaya
20040603