MiguelEsteban
ÚNICO

Siempre dije que un te amo
no vale por bravo
ni dueño acaso
tuviera o tuviese
por común y genérica
boca de su destino informe,
pero de silente
rojo hierro de la roja rosa,
seca y oxidada,
adopta la sombra
latente y subyacente
que tu alma alumbre.
Ni que alma
de corazón del mundo
fuese el te amo,
ese fue su pasado,
de nuestra piel Pancracio
y honorario del ladrón,
mas su horario yermo está ya
en la boca del dragón.
Rocio dorado desliz
por la flor feliz
al alba su delicado ruego
de fuego del cielo,
porque aquí ya sólo encontrarás silencio
y el amado no aprecio
que es el mejor desprecio
vaya mundo el nuestro,
ámame sin condición,
ni manzano, ni parra, ni vid
da mejor beso nuestro.
Te alcanzo con lágrima una estrella,
con tu caricia de alma su sinfonía
traída a su día a día
en cada respiro ignis
de bello sentir de la lumen
en cada destello
que acaricia la luna.
mas lunático el que viene de la luna,
te amo sin tiempo ni espacio
Mas ni mil botellas le empañan.
Nada quiero nada deseo
quien dice no otorga
te quiero y deseo a ti
divino arte del aprecio.
Cómo toda hiedra es
ni que fuera adelfa,
te amo soledá.
Déjate alumbrar por mi brillo,
te bajo el firmamento
de los astros,
que son santos.
Dragón verde cobre y Leannán-Sídhe
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