Igual que en la noche pasan las estrellas
por el cielo blanco de la luna llena,
pasan mis miradas tranquilas serenas
por entre los sueños, con sonrisas tiernas.
Lo mismo que el aire con la brisa llega,
moviendo a los trigos su rubia melena,
llegan mis caricias besándolo todo
entre los suspiros, de sal y de arena.
Como aquellas olas que nunca se cansan
de besar la arena en miles de playas,
así son mis besos, húmedos, callados,
cuando entre tu boca ingravidos pasan.
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