Deseos traicioneros descubiertos en una mirada, ocultos con hipócrita indiferencia. Salir de mi cuerpo sin nunca salir de mí misma, fue el tacto el que contuvo tanto miedo y fluyó la excitación. Mi ternura fue golpeada por un falso dios que se creyó dueño de mi calor. Como sutil tortura: el dolor te abraza sin poseerte y la libertad te coquetea sin saludarte. Y en la vergüenza caí sin remordimiento por el roce inmediato de su respiración. amar así no vale nada. no existe amar así. Sóplame los ojos, dime bonita, y te amaré sin medida, porque así, no vale nada.