gabriel hernan
Poeta recién llegado
Así
Cual luna estimulante brilla para un cielo de estrellas débiles, brilló el reflejo de tu mirada en mis pupilas que se abrieron a tu voluntad, a tu antojo desdicho que cosechó antes de sembrar para nutrir el ego motor de tu actitud camaleónica, de tu incapacidad de amar, de tu nube sin cielo que dibujó las más hermosas figuras inconsistentes que me encantaron para llevarme al éxtasis que me empujó al abismo, al infierno que confundió sus calores con los que me embargaban, como confunde la oscuridad los contornos de las cosas. Así así fue nuestro tiempo así dejaste libre un amor pleno con la capacidad de brindarse como a ti; como a ti muy dudosamente otro igual se te brinde.
Hernán.-
Cual luna estimulante brilla para un cielo de estrellas débiles, brilló el reflejo de tu mirada en mis pupilas que se abrieron a tu voluntad, a tu antojo desdicho que cosechó antes de sembrar para nutrir el ego motor de tu actitud camaleónica, de tu incapacidad de amar, de tu nube sin cielo que dibujó las más hermosas figuras inconsistentes que me encantaron para llevarme al éxtasis que me empujó al abismo, al infierno que confundió sus calores con los que me embargaban, como confunde la oscuridad los contornos de las cosas. Así así fue nuestro tiempo así dejaste libre un amor pleno con la capacidad de brindarse como a ti; como a ti muy dudosamente otro igual se te brinde.
Hernán.-