Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy guardo penurias recordando el sustento
de voces derrumbando el coral amurallado;
cierta desmesura de la piel cobijo en mis manos
y guardo entonces la humillación recogida por
el guante discordante y la nota sinfónica
de la recóndita mano que aún pervive.
Tu cuerpo es irremediable y lo empujas
hacia todos... hacia cualquier abismo...
Intruso soy de esa obsesión inviolable.
Como trofeo manso que corroe te encuentro
en un gesto cósmico del sol central incandescente;
he hallado el milagro por refugio en tus oraciones
desperdigadas en elementales vitrales perdidos,
y en el ángulo del éxtasis modulando fantasías
te vi anudando juegos en la escalera dormida,
asimilando allí mi amor confeso...
de voces derrumbando el coral amurallado;
cierta desmesura de la piel cobijo en mis manos
y guardo entonces la humillación recogida por
el guante discordante y la nota sinfónica
de la recóndita mano que aún pervive.
Tu cuerpo es irremediable y lo empujas
hacia todos... hacia cualquier abismo...
Intruso soy de esa obsesión inviolable.
Como trofeo manso que corroe te encuentro
en un gesto cósmico del sol central incandescente;
he hallado el milagro por refugio en tus oraciones
desperdigadas en elementales vitrales perdidos,
y en el ángulo del éxtasis modulando fantasías
te vi anudando juegos en la escalera dormida,
asimilando allí mi amor confeso...