Muchas veces
he colgado quejas empapadas
de mis ramas,
para que tu las vieras,
para que tu no veas
sólo un árbol a tu lado.
Pero hoy es diferente,
me doy cuenta,
que sí me quieres.
Y me asombro.
Parezco tonto pensando,
asomando mi cabeza por entre la ropa sucia,
hurgando en la incandescencia y el atrevimiento
de los sentimientos que expresas...
que me golpean de lleno el corazón,
como toscazo perdido,
estando yo distraído lavando
y lavando.
Noto deseos de rumbo cambiado
y de la noche a la mañana,
me siento un durazno apetecible.
Me miras con hambre
y tus ojos se meten por los míos
haciéndome estremecer como niño.
Mi asombro es por eso.
Porque siempre me creí minero
escarbando profundo...
buscando tu amor.
Así crecí pobre y me hice fuerte... hasta hoy,
que te has despertado no se de que letargo
y a través de esa mirada,
como si fuera un documento
contestas mis reclamos.
he colgado quejas empapadas
de mis ramas,
para que tu las vieras,
para que tu no veas
sólo un árbol a tu lado.
Pero hoy es diferente,
me doy cuenta,
que sí me quieres.
Y me asombro.
Parezco tonto pensando,
asomando mi cabeza por entre la ropa sucia,
hurgando en la incandescencia y el atrevimiento
de los sentimientos que expresas...
que me golpean de lleno el corazón,
como toscazo perdido,
estando yo distraído lavando
y lavando.
Noto deseos de rumbo cambiado
y de la noche a la mañana,
me siento un durazno apetecible.
Me miras con hambre
y tus ojos se meten por los míos
haciéndome estremecer como niño.
Mi asombro es por eso.
Porque siempre me creí minero
escarbando profundo...
buscando tu amor.
Así crecí pobre y me hice fuerte... hasta hoy,
que te has despertado no se de que letargo
y a través de esa mirada,
como si fuera un documento
contestas mis reclamos.