dark-maiden
Poeta fiel al portal
Antes del ocaso te sentaste a mi lado,
me pediste una hoja blanca de luna,
donde pudieses anotar todas tus dudas.
Me dijeron que estabas absorto en una
quimera, que por seguir con vida,
le ponías precio a la mía.
Tú me pediste un trago,
y yo te di un manantial.
Tú me exigiste un pago,
y yo te di mi jornal: pétalos de jazmines
recién regados en el Averno.
Esclava de tu voluntad, que es la mía.
Intenté ser astrónoma, intenté ser la discípula
más aplicada de al-Maghribi.
¿Cómo calcular el rumbo y azimut?
Yo tan sólo soy una neófita de los cálculos
del universo.
Mi mente no puede adquirir tan excelsa
sabiduría mientras observo cómo
sigues declinando esferas
y conjugando constelaciones.
La inteligencia me acompañaba.
La locura la empujó y le quitó su puesto.
Azimut 90º Este.
¡Qué perfección la de los astros!
Nosotros sólo caminamos en el sentido
del rumbo de Poniente.
Quiero despertarme cuando el mediodía culmine.
Quiero dormir cuando el crepúsculo náutico haya
dejado paso al crepúsculo civil.
Las estrellas más brillantes no pueden dormir sin mí,
a las tres de la mañana nos sentaremos en la orilla
y comenzaremos a debatir.
¿Cómo fue nuestra vida antes del orto?
Preguntas que formulamos y los dos anhelamos.
Tus dedos entre los míos, nuestros ojos frente
a la constelación de Orión.
me pediste una hoja blanca de luna,
donde pudieses anotar todas tus dudas.
Me dijeron que estabas absorto en una
quimera, que por seguir con vida,
le ponías precio a la mía.
Tú me pediste un trago,
y yo te di un manantial.
Tú me exigiste un pago,
y yo te di mi jornal: pétalos de jazmines
recién regados en el Averno.
Esclava de tu voluntad, que es la mía.
Intenté ser astrónoma, intenté ser la discípula
más aplicada de al-Maghribi.
¿Cómo calcular el rumbo y azimut?
Yo tan sólo soy una neófita de los cálculos
del universo.
Mi mente no puede adquirir tan excelsa
sabiduría mientras observo cómo
sigues declinando esferas
y conjugando constelaciones.
La inteligencia me acompañaba.
La locura la empujó y le quitó su puesto.
Azimut 90º Este.
¡Qué perfección la de los astros!
Nosotros sólo caminamos en el sentido
del rumbo de Poniente.
Quiero despertarme cuando el mediodía culmine.
Quiero dormir cuando el crepúsculo náutico haya
dejado paso al crepúsculo civil.
Las estrellas más brillantes no pueden dormir sin mí,
a las tres de la mañana nos sentaremos en la orilla
y comenzaremos a debatir.
¿Cómo fue nuestra vida antes del orto?
Preguntas que formulamos y los dos anhelamos.
Tus dedos entre los míos, nuestros ojos frente
a la constelación de Orión.