Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Platillos voladores
en las mesas de
Algún hoyo negro
donde se come
la vida a la card
Cien planetas
como huevos
estrellados
en las luminarias
se pintan transparentes
Orión juega con los
anillos de las osas
adulta y adolescente
y se sirven vinos
en las copas de los
árboles embriagados,
en el velo blanco de Venus;
que sonríe cual Celestina,
en la láctea vía del sonreír
cuando se quiere llorar
una vez en la eternidad
un arroz en la arena
sin oxígeno en el aire,
ni sueños en el sueño
Las velas queman el velo
y los astros se pintan azules
y grises, acaso. Para qué
el espacio si mis ojos
me quedan grandes
en las mesas de
Algún hoyo negro
donde se come
la vida a la card
Cien planetas
como huevos
estrellados
en las luminarias
se pintan transparentes
Orión juega con los
anillos de las osas
adulta y adolescente
y se sirven vinos
en las copas de los
árboles embriagados,
en el velo blanco de Venus;
que sonríe cual Celestina,
en la láctea vía del sonreír
cuando se quiere llorar
una vez en la eternidad
un arroz en la arena
sin oxígeno en el aire,
ni sueños en el sueño
Las velas queman el velo
y los astros se pintan azules
y grises, acaso. Para qué
el espacio si mis ojos
me quedan grandes
Última edición: