Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Atado a tu corazón late el mío
-a impulsos de tu misma sangre entera-
semilla de mi propia sementera
que late entre razón y desvarío.
Me libra de la esclavitud del frío
haciendo de su ser mi primavera;
atado a tu corazón no hay frontera,
ni muerte tras cruzar de noche el río.
Me eleva más allá de aquella nube
y mucho más allá de lo soñado,
y mucho más de lo que nunca tuve
Latiendo como un canto acompasado
mi vida sube rauda -sube y sube-
volando hasta tu cielo enamorado.
-a impulsos de tu misma sangre entera-
semilla de mi propia sementera
que late entre razón y desvarío.
Me libra de la esclavitud del frío
haciendo de su ser mi primavera;
atado a tu corazón no hay frontera,
ni muerte tras cruzar de noche el río.
Me eleva más allá de aquella nube
y mucho más allá de lo soñado,
y mucho más de lo que nunca tuve
Latiendo como un canto acompasado
mi vida sube rauda -sube y sube-
volando hasta tu cielo enamorado.