diego la torre
Poeta recién llegado
Vamos a andar por la ribera,
vamos a delirar en la arenilla
deja despertar tu cuerpo dormido
y parecerlo a la pureza marina.
Vamos a cantar a las olas
cada estrofa de amor al viento,
consiénteme susurrarle a tu percepción
que tu gracia me llena de ímpetu.
Vamos a mirarnos fijamente,
deja a tus luceros revelar los apetitos,
no te estremezcas por lo que confiesen
y volvámonos dos destinos dorados en la gloria.
Vamos a planear por el cielo,
vamos a aceptarnos frente al óceano,
vamos a trajinar por nuestras ilusiones
y entreguémosnos por la perpetuidad.
::
:: (a la musa que rebosa la calma).
vamos a delirar en la arenilla
deja despertar tu cuerpo dormido
y parecerlo a la pureza marina.
Vamos a cantar a las olas
cada estrofa de amor al viento,
consiénteme susurrarle a tu percepción
que tu gracia me llena de ímpetu.
Vamos a mirarnos fijamente,
deja a tus luceros revelar los apetitos,
no te estremezcas por lo que confiesen
y volvámonos dos destinos dorados en la gloria.
Vamos a planear por el cielo,
vamos a aceptarnos frente al óceano,
vamos a trajinar por nuestras ilusiones
y entreguémosnos por la perpetuidad.
::
:: (a la musa que rebosa la calma).
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