lose
Poeta recién llegado
Así sin más, el aliento se escapa,
la muerte me acecha y en ella me atrapa,
surge la duda y una espesa capa,
de nieve calcina que envuelve mis alas.
Casi de improvisto, se cierne sobre mí,
del barro de lluvia que no deja proseguir,
golpea y se agarra, a mi triste ser,
morir por morir, no creer, no nacer.
Y sigo sentado y sin el aliento,
del día templado, del calor ya exento,
cansada la espalda, de tanta atadura,
serrada la espina, dobladas mis uñas.
Triste pasaje el de una vida vacía,
sentido al destino, para mi lo querría,
pesados los pies y el caminar lento,
torpe demente, pensaste lo incierto.
la muerte me acecha y en ella me atrapa,
surge la duda y una espesa capa,
de nieve calcina que envuelve mis alas.
Casi de improvisto, se cierne sobre mí,
del barro de lluvia que no deja proseguir,
golpea y se agarra, a mi triste ser,
morir por morir, no creer, no nacer.
Y sigo sentado y sin el aliento,
del día templado, del calor ya exento,
cansada la espalda, de tanta atadura,
serrada la espina, dobladas mis uñas.
Triste pasaje el de una vida vacía,
sentido al destino, para mi lo querría,
pesados los pies y el caminar lento,
torpe demente, pensaste lo incierto.