luz
Poeta que considera el portal su segunda casa
[center:94ec0e9f57]Átame otra vez con tus caricias,
quiero ser cautiva de tus manos.
Cincélame el cuerpo, lábrame.
En la distancia, adivino tu sonrisa;
ese fuego que desprende tu mirada,
es el que me obliga a ser tu esclava.
Escucho tu voz, me someto a tu pasión,
me entrego a la dureza de tu hombría,
y obedezco el dictado de tus labios.
Ahora soy tu hembra, y como monta,
te sentiré cabalgar sobre mi cuerpo,
desbocado, pujante, fuerte, con vigor.
Una y otra vez... enamorado.
[/center:94ec0e9f57]
[center:94ec0e9f57]Luis, amor mio gracias por cada noche y por cada amanecer a tu lado...
Te amo...
Tu mujer,
Lucecita.[/center:94ec0e9f57]
[center:94ec0e9f57]
[/center:94ec0e9f57]
quiero ser cautiva de tus manos.
Cincélame el cuerpo, lábrame.
En la distancia, adivino tu sonrisa;
ese fuego que desprende tu mirada,
es el que me obliga a ser tu esclava.
Escucho tu voz, me someto a tu pasión,
me entrego a la dureza de tu hombría,
y obedezco el dictado de tus labios.
Ahora soy tu hembra, y como monta,
te sentiré cabalgar sobre mi cuerpo,
desbocado, pujante, fuerte, con vigor.
Una y otra vez... enamorado.
[/center:94ec0e9f57]
[center:94ec0e9f57]Luis, amor mio gracias por cada noche y por cada amanecer a tu lado...
Te amo...
Tu mujer,
Lucecita.[/center:94ec0e9f57]
[center:94ec0e9f57]