elias peñuela
Poeta recién llegado
Atardecer en ti.
Ir por las calles
contestándole al
viento que eres
tú y solo tú.
Eres la cordillera,
el sol y una sonrisa.
De uva tus labios
frescos y los
racimos que se
apoderan hasta
tu vientre.
La tarde y
sus ojos
tristes,
el tácito acuerdo
entre nuestras
manos.
De mi saldrán
barcarolas y
peñeros a
recorrerte.
De mi parte
irán palabras
a sentarse junto
a ti.
Amor,
te quiero como
los hilos de una
mañana y todo
lo que sucede.
Te quiero porque
eres brasas
a mi corazón y lo
haces candente.
Ir por las calles
contestándole al
viento que eres
tú y solo tú.
Eres la cordillera,
el sol y una sonrisa.
De uva tus labios
frescos y los
racimos que se
apoderan hasta
tu vientre.
La tarde y
sus ojos
tristes,
el tácito acuerdo
entre nuestras
manos.
De mi saldrán
barcarolas y
peñeros a
recorrerte.
De mi parte
irán palabras
a sentarse junto
a ti.
Amor,
te quiero como
los hilos de una
mañana y todo
lo que sucede.
Te quiero porque
eres brasas
a mi corazón y lo
haces candente.
Última edición: