Rosa Reeder
Poeta que considera el portal su segunda casa
Del sentido fiel de la naturaleza
que me enseñan tus manos
el rubor ronda mi rostro
con un aliento de hoja.
Otoño encendido en tus ojos
prendido a mi ser
sin pudor a la espera
del volcán de tu boca.
Lentitud de las horas desesperan
que intensa flama brilla en tus ojos,
que delicia de atardecer se oculta
cuando los deseos revientan de luz en el cielo.
De tu esencia esqueje de ternura
me poso de nuevo en las ramas de tu cuerpo
a la corriente de tu boca de río
a tu presencia engarzada a la mía
en un caudal de suspiros
y pienso en tu arrullo
sembrado a mi sueño.
Rosa Reeder
Dererchos Reservados
que me enseñan tus manos
el rubor ronda mi rostro
con un aliento de hoja.
Otoño encendido en tus ojos
prendido a mi ser
sin pudor a la espera
del volcán de tu boca.
Lentitud de las horas desesperan
que intensa flama brilla en tus ojos,
que delicia de atardecer se oculta
cuando los deseos revientan de luz en el cielo.
De tu esencia esqueje de ternura
me poso de nuevo en las ramas de tu cuerpo
a la corriente de tu boca de río
a tu presencia engarzada a la mía
en un caudal de suspiros
y pienso en tu arrullo
sembrado a mi sueño.
Rosa Reeder
Dererchos Reservados
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