Confieso en estos simples versos,
que nada se compara al mes de enero,
Porque el firmamento está tan claro
y nos acaricia el frío viento.
Esta fecha volvió a llegar,
pues se quedó indeleble en mi mente
cuando a tu lado, un resplandeciente atardecer: he contemplado.
Atardeceres llenos de magia y amor he de vivir,
pero éste estará por siempre en mis pensamientos
con todo lo bello que encierra un sentimiento;
Amo y adoro un veintitrés de enero.
que nada se compara al mes de enero,
Porque el firmamento está tan claro
y nos acaricia el frío viento.
Esta fecha volvió a llegar,
pues se quedó indeleble en mi mente
cuando a tu lado, un resplandeciente atardecer: he contemplado.
Atardeceres llenos de magia y amor he de vivir,
pero éste estará por siempre en mis pensamientos
con todo lo bello que encierra un sentimiento;
Amo y adoro un veintitrés de enero.
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