Nalle Montiel
Poeta recién llegado
Cielo rojo, sol despidiéndose,
nubes por favor deténganle!
hagan de este momento inagotable mi fuente de vida.
Flamas de sol sobre cañaverales,
quémense en la oscuridad,
compitan con las estrellas nacientes!
Viento en el rostro,
golpéame dulcemente con el aroma de las huele de noche,
golpea dulcemente con el aroma de la melaza
que está siendo
transportada,
y piérdete en la canción de la caña!
Por estos caminos escucho el río corriendo,
chocando con las piedras,
susurrando vida,
por estos caminos veo y siento.
Vengo a ver despiertos a los dulces mounstros gruñentes traga caña con sus chimeneas humeantes.
Vengo buscando consuelo por estos caminos entre Veracruz y Oaxaca.
Vengo llenando con sonrisas esta alma atormentada y a veces vacía.
Neblina, no de agua, sino de la rugiente actividad de la zafra,
deja estos caminos ciegos!
que los que no conocen la dulzanía del lugar se vayan!
...y la dejen para nosotros los muertos.
Éxtasis orgásmico,
felicidad profunda,
es el alimento para los muertos.
nubes por favor deténganle!
hagan de este momento inagotable mi fuente de vida.
Flamas de sol sobre cañaverales,
quémense en la oscuridad,
compitan con las estrellas nacientes!
Viento en el rostro,
golpéame dulcemente con el aroma de las huele de noche,
golpea dulcemente con el aroma de la melaza
que está siendo
transportada,
y piérdete en la canción de la caña!
Por estos caminos escucho el río corriendo,
chocando con las piedras,
susurrando vida,
por estos caminos veo y siento.
Vengo a ver despiertos a los dulces mounstros gruñentes traga caña con sus chimeneas humeantes.
Vengo buscando consuelo por estos caminos entre Veracruz y Oaxaca.
Vengo llenando con sonrisas esta alma atormentada y a veces vacía.
Neblina, no de agua, sino de la rugiente actividad de la zafra,
deja estos caminos ciegos!
que los que no conocen la dulzanía del lugar se vayan!
...y la dejen para nosotros los muertos.
Éxtasis orgásmico,
felicidad profunda,
es el alimento para los muertos.