Respiras donde otros sólo alcanzan
a arrastrarse por el fango,
en la duda permanente,
de Juan Guaidó, ¿ Será, de Venezuela, presidente ?
Y Nicolás Maduro, que tiene buenas razones,
¿ Dónde están sus obras ? Alza el puño y grita:
¡ Al Sur vive el Grande y Bendito por siempre,
y el Oeste es el Gran Punto Cardinal !
Entre Pinto y Valdemoro.
Cro-Magnón y Neanderthal.
Homo Erectus hibridado con Heidelbergensis.
En la India y en Nepal.
Sociedad de castas, que no se mezclan, entre sí,
por matrimonios canónicos.
No conciben que todos seamos iguales.
Al Levante, se respira el signo del dios vivo.
Y al Norte, celeridad.
¡ Se nos echa el tiempo encima !
Pero el planeta Tierra era ciudad de Sócrates.
Y de Lao Tse, que fue un filósofo chino.
De Herman Hesse, novelista alemán romántico...
De Johannes Sebastian Bach, compositor
de música clásica. O de Georgia Hale, actriz
que acompañara a Charlie Chaplin, en la Quimera del Oro.
El planeta Tierra entero,
desde lejos, se ve minúsculo.
Nos hace falta viajar al extranjero,
para que desarrollemos la humildad.
Humilde es quien se apoca, voluntariamente.
Según Francisco de Quevedo y Villegas.
Pero a su vez, la humildad es verdadera grandeza,
según el Mesías que nació en Belén.
Y su padre putativo o P. P., era carpintero.
Pero Cicerón, en Roma, fue padre de la patria:
Papa.