Carrizo Pacheco
Moderador Global.Corrector.Miembro del Jurado
Miembro del equipo
Moderador Global
Miembro del JURADO DE LA MUSA
Corrector/a
Director de concursos
Equipo Revista "Eco y latido"
Atardecida pena
Mis ojos esta tarde
no están hechos para ver;
menos aún para ser vistos.
Lo sé porque a todo lo observo
mirándome ajeno;
lo sé porque todos me ojean
cegados por desconfiadas cataratas.
Sentado a orillas de mi río,
al margen del diminuto universo,
no tengo otra opción que escribir esto.
Mis ojos en esta tarde
son más cenotes que siempre;
apenas sirven de diques endebles
para lágrimas resistentes.
No estás aquí... Ya no me resta
nada más que tu ausencia.
Sólo cuando vuelvas frente a mí
podré ver de nuevo hacia afuera;
retomará su curso mi vivir.
Ariel Carrizo Pacheco
Poema XLIII, "Mil versos amartelados", 2003.
Mis ojos esta tarde
no están hechos para ver;
menos aún para ser vistos.
Lo sé porque a todo lo observo
mirándome ajeno;
lo sé porque todos me ojean
cegados por desconfiadas cataratas.
Sentado a orillas de mi río,
al margen del diminuto universo,
no tengo otra opción que escribir esto.
Mis ojos en esta tarde
son más cenotes que siempre;
apenas sirven de diques endebles
para lágrimas resistentes.
No estás aquí... Ya no me resta
nada más que tu ausencia.
Sólo cuando vuelvas frente a mí
podré ver de nuevo hacia afuera;
retomará su curso mi vivir.
Ariel Carrizo Pacheco
Poema XLIII, "Mil versos amartelados", 2003.