Aunque heridas vayan las tristezas mías
de glaciales dudas que el ayer sembró
y entre los halagos de la vida frías
esperanzas mueran que la nada hurtó;
dejaré mi verso su refugio ofresca
a plausibles lides de celeste hechura,
donde su agua vierta la palabra fresca
que devuelve al alma su vital tersura.
Quizá siendo el eco que al dolor apresta
convertir el gesto de pesar en llanto,
pueda mi bandera mantener enhiesta
en esta batalla donde es luz mi canto.
Cual aspid a herido la razón mi esencia
al hacerme presa de duda que enferma
y ante la pregunta que la fe silencia
la respuesta es solo mi nostalgia eterna;
se convierte entonces la ilusión en roca
agreste, do estrella la sonrisa el vuelo
final, que ciega, despiadada y loca
descompone en llamas, despejado cielo.
Asi la respuesta que mi duda estigma
cual la nada eterna del espacio presa,
en la noche ciega su pregón abisma
y en la aurora muda permanece ilesa.
de glaciales dudas que el ayer sembró
y entre los halagos de la vida frías
esperanzas mueran que la nada hurtó;
dejaré mi verso su refugio ofresca
a plausibles lides de celeste hechura,
donde su agua vierta la palabra fresca
que devuelve al alma su vital tersura.
Quizá siendo el eco que al dolor apresta
convertir el gesto de pesar en llanto,
pueda mi bandera mantener enhiesta
en esta batalla donde es luz mi canto.
Cual aspid a herido la razón mi esencia
al hacerme presa de duda que enferma
y ante la pregunta que la fe silencia
la respuesta es solo mi nostalgia eterna;
se convierte entonces la ilusión en roca
agreste, do estrella la sonrisa el vuelo
final, que ciega, despiadada y loca
descompone en llamas, despejado cielo.
Asi la respuesta que mi duda estigma
cual la nada eterna del espacio presa,
en la noche ciega su pregón abisma
y en la aurora muda permanece ilesa.
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