Tropeles, hordas, manadas de dolientes
de desabridos sistemas bicolores...
Negros o grises pesados o leves,
sopor entre las vísceras y ganas de gritar,
de enloquecer como el desterrado.
Manos atadas, pies descalzos sobre flamas,
pieles desnudas en la nieve y el frío
bipolar socavando la calma, la vida.
Agotadoras súplicas, llantos destrozados
por otros aún más fuertes, por otras
lágrimas más saladas y yertas
como océanos de misericordia.
Pantanos suplicantes y necios
liberando de entre sus fondos turbios
nuevas plegarias de compasión, de pena,
de dolores poderosos que entorpecen,
que enloquecen, que entristecen
hasta llegar al umbral de la muerte.
de desabridos sistemas bicolores...
Negros o grises pesados o leves,
sopor entre las vísceras y ganas de gritar,
de enloquecer como el desterrado.
Manos atadas, pies descalzos sobre flamas,
pieles desnudas en la nieve y el frío
bipolar socavando la calma, la vida.
Agotadoras súplicas, llantos destrozados
por otros aún más fuertes, por otras
lágrimas más saladas y yertas
como océanos de misericordia.
Pantanos suplicantes y necios
liberando de entre sus fondos turbios
nuevas plegarias de compasión, de pena,
de dolores poderosos que entorpecen,
que enloquecen, que entristecen
hasta llegar al umbral de la muerte.