ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
a través del Caos
Me hice amigo del tiempo
... para esperarte, el deseo postrero
nunca me llevó consigo.
Confidente estrella fugaz
se contuvo al instante
y a la velocidad del ser
dejamos intacta la senda.
Al voltear la mirada
un adiós se paseaba
en orbitas de Saturno
cuando la montaña
dijo mi nombre, ¡Carlos¡
Sin prisas con el horizonte
un pálido punto azul
se suspende en un rayo de sol
como el ojo del ojo de la hormiga
alegrando espíritus
del corazón purpura.
Hacia el origen del sonido
miles de años luz
y en la eternidad del verso
las pupilas cómplices parpadean
amaneceres antiguos.
Autor: Carlos René Pérez Ulín.
Me hice amigo del tiempo
... para esperarte, el deseo postrero
nunca me llevó consigo.
Confidente estrella fugaz
se contuvo al instante
y a la velocidad del ser
dejamos intacta la senda.
Al voltear la mirada
un adiós se paseaba
en orbitas de Saturno
cuando la montaña
dijo mi nombre, ¡Carlos¡
Sin prisas con el horizonte
un pálido punto azul
se suspende en un rayo de sol
como el ojo del ojo de la hormiga
alegrando espíritus
del corazón purpura.
Hacia el origen del sonido
miles de años luz
y en la eternidad del verso
las pupilas cómplices parpadean
amaneceres antiguos.
Autor: Carlos René Pérez Ulín.